Noticias de Coahuila al momento

Saltillo · Torreón · Monclova · Piedras Negras · Acuña · Sabinas

El monstruo que nadie esperaba: «Bitten Soon», el vampiro palestino que viajó de Cannes a Mórbido

Sin estudio, sin inversionistas y casi sin presupuesto, el cineasta kurdo Lauand Omar construyó una comedia de terror que cuestiona quién decide quién es el villano.

Póster de la serie Bitten Soon con un vampiro al centro rodeado por el elenco
Publicidad
Comparte esta nota:

Sin estudio, sin inversionistas y casi sin presupuesto, el cineasta kurdo Lauand Omar construyó una comedia de terror que cuestiona quién decide quién es el villano. Ahora llega a México con planes de convertirse en franquicia

¿Y si el próximo gran vampiro del cine de terror fuera palestino? Con esa pregunta como punto de partida, el cineasta Lauand Omar armó Bitten Soon, una propuesta de terror sobrenatural y humor negro que este año se presentó en Cannes y ahora forma parte de la selección Mórbidoors Vertical Cinema de Mórbido 2026, uno de los festivales de cine de género más importantes de Latinoamérica.

Lo llamativo no es solo la premisa. Es cómo se hizo: sin un estudio detrás, sin inversionistas y prácticamente sin dinero.

Publicidad

Un rodaje que se vuelve pesadilla

La historia ocurre en Berlín. Un equipo internacional de filmación queda atrapado en túneles subterráneos y, por accidente, despierta a un antiguo Rey Vampiro palestino llegado de Tierra Santa. A partir de ahí, la producción se convierte en una lucha por sobrevivir que mezcla terror, acción, sátira y situaciones absurdas.

Escena de rodaje de Bitten Soon con luz roja
Escena del rodaje de «Bitten Soon». Foto: Cortesía.

El giro está en quiénes resultan ser los héroes: los especialistas de acción, esos trabajadores que normalmente se quedan detrás de cámaras, terminan siendo los únicos capaces de salvar a los demás.

Pero el vampiro no es solo una amenaza. Su origen funciona como punto de partida para hablar de colonialismo, supremacía blanca, desplazamiento e identidad. La película no lo hace como un drama político, sino desde la irreverencia del género: sangre, humor negro y una pregunta incómoda de fondo, que es quién tiene el poder de decidir quién es el monstruo.

Cine vertical, pero con ambición de franquicia

Bitten Soon arrancó como una serie en formato vertical, el mismo que la industria suele asociar con videos rápidos para redes sociales. Para Omar, ese formato no sustituye al cine tradicional, sino que es una puerta de entrada más barata y accesible para presentar personajes y mitología.

El plan es más grande. La idea es que la historia crezca hacia largometrajes, series de televisión y nuevas entregas, cada una dedicada a un subgénero distinto del terror: momias, brujería, maldiciones ancestrales y criaturas de mitologías de todo el mundo. Al final, todas formarían un mismo universo, con una alianza de seres sobrenaturales que funcionaría como un equipo de superhéroes poco convencional.

«No hace falta esperar a tener millones para empezar a construir algo grande», dice el director. Hoy el proyecto busca productores, distribuidores e inversionistas para dar ese salto.

Después de Cannes, donde se presentó en el Vertical Cinema Showcase del Fantastic Pavilion dentro del Marché du Film, la producción pasó por Reel Fear 2026 en Barcelona. Tras Mórbido, seguirá su recorrido en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, en Argentina.

Una película que sobrevivió a ISIS

La trayectoria de Omar explica buena parte de su terquedad. De origen kurdo-sirio y nacionalidad alemana, estudió cine en Norteamérica, donde hizo su primer largometraje, Bekhal’s Tears. Después se fue a Dubái, donde trabajó como productor de televisión en realities y concursos de talento, y más tarde fundó en Marruecos LOMAR Casting, una agencia de selección de actores para producciones internacionales.

Esa etapa, cuenta, le cambió la forma de ver a los intérpretes: aprendió a reconocer algo especial en alguien aunque no tuviera un nombre famoso ni un currículum largo.

El capítulo más duro llegó con Curse of Mesopotamia, un largometraje de terror que filmaba en el Kurdistán iraquí cuando la ofensiva del autodenominado Estado Islámico obligó a detener el rodaje. Se perdió el presupuesto y la película quedó en el aire. Seis meses después, el equipo volvió, la terminó y la cinta llegó al primer lugar de taquilla en Erbil, con atención de medios como Al Jazeera.

De esa experiencia sacó la lección que hoy sostiene Bitten Soon: con el equipo correcto, una producción que parece imposible puede llegar al público.

El lado mexicano

México no es un destino cualquiera para Omar. Durante varios años vivió entre este país y Alemania, y aquí construyó buena parte de sus relaciones creativas.

Integrantes del equipo de Bitten Soon posan en un evento de la Berlinale
Parte del equipo de «Bitten Soon» en un encuentro con la prensa durante la Berlinale. Foto: Cortesía.

En Curse of Mesopotamia participaron tres artistas mexicanos: Mauricio Rousselon, La Sinclair y Edwin Monzalvo. Más tarde dirigió en México el piloto de La Diosa de Sangre, con Fabiola Campomanes, Salvador Zerboni y Luis Alberti, un proyecto que la pandemia dejó en pausa.

Esos vínculos siguen activos. En Bitten Soon actúa la acapulqueña Grecia de la Paz; La Sinclair compuso el tema principal y también está prevista como actriz, y Fabiola Campomanes está contemplada para un personaje en la futura franquicia. El elenco internacional incluye a Robert Maaser, que ha aparecido en Mission: Impossible – Rogue Nation y Ballerina, y a Amer El-Erwadi, de Dune: Parte Dos.

Lo que sigue

Desde Alemania, Omar trabaja además en Everlife, una comedia de ciencia ficción en formato vertical, y en Shahmaran, un largometraje de aventura y terror inspirado en la mitología kurda y mesopotámica.

Todos sus proyectos comparten una misma idea: entretenimiento de género con identidad cultural propia, construido con lo que se tiene a la mano. «Nunca sabes realmente hasta dónde puede llegar una idea hasta que decides hacerla realidad», resume.

Comparte esta nota:
Publicidad